Desde hace unos meses, la vida transcurre en un perímetro reducido. Recluida en este espacio, el tiempo se para y produce una sensación de inquietud, incertidumbre y vacío. Es como que los días aparecen y desaparecen sin transición, creando la ilusión de que el tiempo pasa y se queda, mientras se espera la vuelta a la vida anteriorEste trabajo quiere hablar de cómo el espacio y las cosas que conforman nuestro universo personal de repente adquieren una mayor relevancia, aflorando la sensación de que, aunque nada haya cambiado, los objetos cotidianos estan más presentes. Es entonces cuando la casa no sólo te limita, sino que también comparte tus sentimientos, te acompaña y te reconforta.